Categoría: Amor, Reflexiones Comentarios: 6 5

Las tres formas de amor: Eros, Philia, Agape

“Agape”

Es el amor total, el amor que devora a los que lo experimentan.

Quien conoce y experimenta Ágape ve que nada más en este mundo tiene importancia, sólo el amor. Este fue el amor que Jesús sintió por la humanidad, y fue tan grande que sacudió las estrellas y cambió el curso de la historia del hombre”.

“Durante los milenios de la historia de la civilización, muchas personas han sido golpeadas por este Amor que Devora. Tenían tanto que dar, y el mundo exigía tan poco, que se vieron obligados a buscar los desiertos y lugares aislados porque el amor era tan grande que los transfiguraba. Se convirtieron en los santos ermitaños que conocemos hoy en día.”

“Para mí y para ti, que has experimentado otra forma de Ágape, esta vida aquí puede parecer dura y terrible. Pero el amor que devora hace que todo pierda su importancia: estos hombres viven sólo para ser consumidos por su amor.”

Hizo una pausa.

“Ágape es el amor que devora”, repitió una vez más, como si fuera la frase que mejor definía ese extraño tipo de amor. “Luther King dijo una vez que cuando Cristo habló de amar a nuestros enemigos se refería a Ágape. Porque según él, era imposible gustar a nuestros enemigos, los que nos hacen daño y tratan de empeorar nuestro sufrimiento diario.”

“Pero Agape es mucho más que un gusto. Es un sentimiento que lo invade todo, llena todas las grietas y hace que cualquier intento de agresión se convierta en polvo.”

“Hay dos formas de Ágape. Una es el aislamiento, la vida dedicada sólo a la contemplación. La otra es precisamente lo contrario: el contacto con otros seres humanos, y el entusiasmo, el sentido sagrado del trabajo. Entusiasmo significa trance, éxtasis, conexión con Dios. El entusiasmo es Ágape dirigido a alguna idea, a algo”.

“Cuando amamos y creemos en algo desde el fondo de nuestra alma, nos sentimos más fuertes que el mundo y estamos imbuidos de una serenidad que proviene de la certeza de que nada puede conquistar nuestra fe. Esta extraña fuerza hace que siempre tomemos las decisiones correctas en el momento oportuno, y nos sorprende nuestra propia capacidad cuando cumplimos nuestro objetivo.”

“El entusiasmo suele manifestarse con toda su fuerza en los primeros años de nuestra vida. Todavía tenemos un fuerte vínculo con la divinidad y nos entregamos con tanto celo a nuestros juguetes que las muñecas cobran vida propia y los soldaditos de plomo logran marchar. Cuando Jesús dijo que el reino de los cielos pertenecía a los niños, se refería a Ágape en forma de entusiasmo. Los niños llegaron a él sin prestar atención a sus milagros, a su sabiduría, a los fariseos y a los apóstoles. Vinieron felices, impulsados por el entusiasmo”.

“Que nunca pierdas el entusiasmo en ningún momento del resto de tu vida: es tu mayor fuerza, con la intención de lograr la victoria final. No puedes dejar que se te escape de las manos sólo porque con el paso del tiempo tenemos que enfrentarnos a algunas pequeñas y necesarias derrotas.”

Autor: Paulo Coelho

 

Comentarios (6)

  • Stella Paula Responder

    Com JESUS

    01/09/2020 a las 11:31 PM
  • Ana Ocaña Responder

    Excelente tema de reflexión. Muy preciso.
    Permite tomar decisiones para seguir tratando con nuestros sentimientos.
    Buena la diferencia de los tres conceptos.
    Eros € deseo
    Philip € amistad.
    Ágape € ternura.

    02/09/2020 a las 7:06 AM
    • Eliana Responder

      Gracias maestro de maestros? me recordó el gran valor del entusiasmo ?

      24/04/2021 a las 11:11 AM
  • Yocoyma Responder

    Hermosa reflexión gracias

    23/04/2021 a las 5:16 PM
    • Neide Machado de Moraes Responder

      Quanta grandeza esse texto! Obrigada!

      06/09/2021 a las 5:22 PM
  • Laurent Responder

    Muchas gracias!

    17/04/2022 a las 8:56 AM

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