El águila que nunca fue
Categoría: Reflexiones Comentarios: 3 0

El águila que nunca fue

Un guerrero indio encontró un huevo de águila en el tope de una montaña, y lo puso junto con los huevos que iban a ser empollados por una gallina. Cuando el tiempo llegó, los pollitos salieron del cascarón, y el aguilucho también. Después de un tiempo, aprendió a cacarear al escarbar la tierra, a buscar lombrices y a subir a las ramas más bajas de los árboles, exactamente como todas las gallinas.

Su vida transcurrió en la conciencia de que era una gallina. Un día, ya vieja, el águila estaba mirando hacia arriba y tuvo una visión magnífica. Un pájaro majestuoso volaba en el cielo abierto como si no necesitase hacer el más mínimo esfuerzo. Impresionada, se volvió hacia la gallina más próxima y le preguntó:

—¿Qué pájaro es aquel?

La gallina miró hacia arriba y respondió:

—¡Ah! Es el águila dorada, reina de los cielos. Pero no pienses en ella: tú y yo somos de aquí abajo.

El águila no miró hacia arriba nunca más y murió en la conciencia de que era una gallina, pues así había sido tratada siempre.


¿Qué tal si trata de descubrir su águila interior?

Comentarios (3)

  • FLORA TORREALBA Responder

    HERMOSOS Y REFLEXIVOS ,ME ENCATAN LEERLOS, GRACIAS POR COMPARTIRLOS…FELIZ DIA

    12/03/2021 a las 12:32 PM
  • Ivette Responder

    Hermoso cada persona que no es alentada para ser mejor corre el riesgo de no alcanzar su verdadero potencial

    28/06/2021 a las 11:51 PM
  • wagnerio Responder

    Hemosa historia. Sin embargo habemos aguilas que siempre miramos para arriba y no tenemos miedo de volar.

    17/06/2022 a las 4:16 PM

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.