Categoría: Amor, Familia, Reflexiones Comentarios: 4 1

Dar y perder la vida

Hace muchos años, cuando trabajaba como voluntario en un hospital de Stanford, conocí a una niñita llamada Liz, que sufría de una extraña enfermedad.

Su única oportunidad de recuperarse era una transfusión de sangre de su hermano de 5 años, quien había sobrevivido a la misma enfermedad y había desarrollado los anticuerpos necesarios para combatirla.

El doctor explicó la situación al hermano de la niña, y le preguntó si estaría dispuesto a darle su sangre.

Yo lo vi dudar por un momento antes de tomar un gran suspiro y decir:

Sí, lo haré si eso salva a Liz”.

Mientras la transfusión se hacía, él estaba acostado en una cama al lado de la de su hermana, muy sonriente, mientras nosotros los asistíamos y veíamos regresar el color a las mejillas de la niña.

De pronto el pequeño se puso pálido y su sonrisa desapareció. Miró al doctor y le preguntó con voz temblorosa:

“¿A qué hora empezaré a morir?”

No había comprendido al doctor: pensaba que tendría que darle toda su sangre a su hermana. Y aun así había aceptado.


Da todo por quienes amas.

Ama como nunca lo has hecho.

No desprecies la amistad de tus amigos.

Vive cada día con fe, amor y paz.

El Poder De Tus Palabras

Comentarios (4)

  • Katherine Responder

    Que bello mensaje…

    11/01/2021 a las 12:36 PM
    • Jackmer carreño Responder

      Que bello se me puso el corazón chiquito eso es verdadero amor de hermano

      11/01/2021 a las 2:31 PM
  • Gregoria González Responder

    Esa es una forma de dar amor…

    11/01/2021 a las 9:22 PM
  • Aina Responder

    Muchas gracias por la información. Gran aporte de esta web. Reciba un cordial saludo!

    27/11/2021 a las 7:43 AM

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