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Estar roto no te da derecho a lastimar

No hay forma de evitarlo… las rupturas son terribles. Incluso si se manejan con total coherencia y compasión.

Las rupturas pueden sacudir tus propios cimientos y hacerte cuestionar tu confianza y tu fe en el amor.

Si fuiste tú quien rompió la relación, surgirá la culpa, y con ella vendrá la tristeza.

Incluso en las situaciones más amistosas y mutuas, una separación termina siendo un final, un fracaso, y por más que sea, deja una huella difícil de borrar en nosotros. Una huella que nos afecta profundamente.

Eso sí, esto no nos da derecho a dañar a otros. Y lo menciono porque muchas veces las rupturas dan lugar al resentimiento, la ira, el mal humor, y la desconfianza. Tanto así que terminamos pagándola con quien menos lo merece.

Terminamos desconfiando de todo el mundo, sin antes darnos la oportunidad de conocer. Creemos que todos son iguales, y terminamos lastimando a otros. Nuestra excusa suele ser: “¡Yo también pasé por lo mismo!” o “¡A mí también me lastimaron!”.

Pues bien, déjame decirte algo…

Estar roto no te da derecho a romper

Quiero comentarte que, las rupturas son a menudo el inicio de una vida nueva y mejorada.

Por eso, si te han roto o te han herido sentimentalmente, no dudes en poner en práctica lo siguiente:

Permítete llorar

No importa las circunstancias de tu separación, todos tus sentimientos son válidos y procesarlos es un viaje que deberás realizar tú mismo. Está bien sentirse triste un día, enojado al siguiente, contento al otro día, y volver a sentirse triste de nuevo.

Permítete sentir y no te reprimas. Si estás pasando por una ruptura y esta ha provocado en ti ganas de llorar y de desahogarte, hazlo. No te frenes por el qué dirán, o por creer que está mal. Debes aprender a soltar y ese proceso conlleva a que expreses tus sentimientos sin necesidad de juzgarte o de juzgarlos.

No sigas siendo amigo de esa persona

Ahora bien, una amistad posterior a la ruptura puede suceder, pero con el tiempo. Y la palabra “tiempo” es la clave aquí, ya que muy pocas exparejas realizan una verdadero transición hacia la amistad. Más bien, en muchos casos, cuando no se supera a un ex y este sigue ahí, insistente, nuestra vida se torna un infierno.

Aléjate un poco de las redes sociales

Ya sea que estés desplazándote por fotos antiguas de tiempos más felices, o viendo el perfil de tu ex para analizar cómo está, las redes sociales pueden ser puro veneno, sobre todo, si estás quebrantado de corazón.

No te pongas en contacto con esa persona a menos que sea absolutamente necesario

La distancia es difícil, lo sé. Pero también es crucial.

Por eso, si aún hay temas que debes discutir con esa expareja, o cosas que él o ella tiene de ti y necesitas recuperar, pues hazlo de una vez por todas y da media vuelta.

La idea es que no quede nada pendiente con él o ella. Que lo que ya se aclaró tiempo atrás, quedó en el pasado. Es decir, ya fue. Y que hoy, comienzas a ser una nueva persona que va superando paso a paso la ruptura.

Escribe

Lo hemos dicho ya en viarias ocasiones y lo volveremos a repetir: Escribir es terapéutico. Sobre todo, cuando se están viviendo momentos difíciles.

Escribir es una forma de desahogarse, bien sea que lo hagas en un diario o en un trozo de papel. Por eso, no dudes en hacerlo si crees que tienes atragantado algo que debas soltar o decir y que está relacionado con esa ruptura que estás afrontando.

Sal o habla con tus seres queridos

Si a tu alrededor hay personas que te pueden ayudarte a sobrellevar un poco más esa situación de ruptura, pues habla o sal con ellas un rato y distrae tu mente. Eso sí, jamás pagues tu mala experiencia con ellas tratándolas mal o negándote a verlas cuando te inviten a salir.

Recuerda que no estamos solos y que muchas veces nuestros seres queridos nos pueden brindar ese apoyo emocional que tanto estamos necesitando.

Por último, no me queda más que decirte que las relaciones a menudo nos moldean, y las rupturas pueden sacudirnos hasta la médula, pero muchas veces es necesario que las experimentemos. Solo a través de ellas, podremos redescubrirnos a nosotros mismos.

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