Siempre escuchas a los demás
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¿Sueles escuchar a los demás?, pero ¿Acaso te escuchas a ti mism@?

Pasas años de tu vida pensando que vas por buen camino, escuchando a los demás y aparentemente haciendo las cosas bien.

Pero luego, un día, te detienes y te das cuenta que en realidad no eres feliz…

¿Qué salió mal?…

Lo más probable es que nunca hayas aprendido a escucharte. Así como lo estás leyendo, probablemente esa es la causa de tu malestar.

Pero…

¿Cómo puedes escucharte a ti mismo?

Pues bien, poniendo en práctica lo siguiente:

1. Ten claro cuáles son tus valores

Si no conoces tus verdaderos valores, o estás viviendo unos que realmente no encajan contigo, es posible que termines sintiéndote inquieto y descontento constantemente.

Por eso, para identificar tus valores, debes primeramente mirar más hacia tu vida y ver cuáles son esas cosas que te traen alegría y emoción.

Por ejemplo, si crees que tu valor es el poder, imagina una vida en la que todo lo que tienes que hacer es dar órdenes por ti mismo todos los días… ¿Estarías feliz o te sentirías amargado, vacío y solo? Si has pensado en lo segundo, tal vez tu valor tiene que ver más con el liderazgo que con el poder.

Una vez hecho lo anterior, piensa ahora ¿De dónde proviene ese valor? ¿Es tuyo o es algo a lo que te aferras porque tu familia o amigos tienen ese mismo valor?

En suma, analiza atentamente cuáles son los valores que te definen como ser humano. Son muchos en realidad… Te menciono algunos: el amor, la gratitud, la amabilidad, la compasión, la integridad, etc.

2. Desentierra tus creencias

Tus creencias son los puntos de vista que tienes sobre la vida, sobre los demás y sobre ti mismo. A menudo, provienen de la infancia y te las transmiten tu familia.

Es decir, tienen que ver con cosas que te dices a ti mismo, como “El mundo es un lugar peligroso”, “no puedes confiar en nadie” o “el dinero es la raíz de todos los males”… ¿te suenan algunas de ellas?

El problema con las creencias es que hasta que no las reconoces, y veas cuáles están bien o cuáles están mal, estas corren en tu subconsciente y afectan todas tus decisiones. Por ende, las creencias que son negativas o limitantes te impiden escucharte a ti mismo.

Ahora bien, se necesita trabajo para ser honesto y descubrir cuáles son aquellas creencias limitantes y desenterrarlas. A menudo, esto se hace con la ayuda de un terapeuta o psicólogo profesional.

Eso sí, eliminar aquello que te hace tomar malas decisiones y reemplazarlo por algo que te traiga más determinación, coraje y valentía, es un acto verdaderamente poderoso.

3. Reconoce tu voz interior

Ten cuidado con esa voz en tu cabeza que suene como un padre que intenta decirte de manera tosca y grosera qué hacer.

Rara vez es tu verdadero yo. Más bien es tu diálogo interno que puede sonar un tanto autoritario y que a menudo habla usando términos como “debes” o “deberías”, y también le gusta compararte con los demás.

4. Practica la atención plena (mindfulness)

Otra forma increíblemente efectiva de romper con el desorden mental y escucharte mejor a ti mismo es la práctica de la atención plena. Lo que comúnmente se conoce como mindfulness.

Si tomas la práctica de mindfulness como un hábito diario, con el tiempo te volverás cada vez más eficiente a la hora de concentrarte en el presente, e ignorarás las preocupaciones y pensamientos que vengan del pasado o del futuro.

5. Formúlate preguntas positivas

Intenta hacerte preguntas positivas y alentadoras sobre el futuro. Esto te ayudará a aprender cosas sorprendentes sobre ti mismo.

Por ejemplo, si fueras millonario, pregúntate ¿Cómo sería tu día perfecto?… Si estuvieras pasando una semana con tu pareja perfecta, ¿Qué harías?… Si te quedara una semana de vida, ¿Cómo la aprovecharías?

6. Aprende a soltar

Aferrarse a las cosas que ya has superado, solo para querer recordarlas, es como construir un muro que frena tu acceso a conocer tu verdadero yo.

Asimismo, si estás constantemente dando vueltas con personas con las que ya no tienes nada en común y realmente en el fondo ya no estás seguro de que te gusten, estás deteniendo tu propio potencial de crecer, de avanzar y de explotar la mejor versión de ti.

Y ten cuidado, porque no aprender a escucharte a ti mismo también puede conducir a problemas psicológicos, como depresión, ansiedad, estrés, dependencia emocional y demás.

Si tienes dificultades reales para descubrir quién eres, sientes que cambias por completo y te pierdes en cada relación, y no puedes dejar de tomar decisiones impulsivas, no dudes en buscar orientación con un profesional de la psicología. Este podrá brindarte las herramientas necesarias que te ayudarán a transitar ese camino de autodescubrimiento.

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